sábado, julio 24, 2010

Nota al margen

Al parecer una parte de mi olvidó la manía de anotar en pequeños pedazos de papel aquellas cosas que ciertas personas se negaron a escuchar. Si me esfuerzo, algunas veces puedo recordarme escribiendo aún más. Pero la mayor parte se pierde en la oscuridad.

Hace un par de días encontré un pedazo de papel custodiado por un pequeño listón. Puedo recuperar el momento en que lo guardé en aquel cajón, el momento en que lo encerré tras aquella cinta, incluso el momento en el que lo doblaba. Pero como agua entre los dedos, lo que escribí en aquella superficie se escapa de mí.

No pude hasta hace unos minutos, reunir el valor de leer aquella nota, que con tanto cariño mi pasado me mandó, aquí al presente... esperando hacer un cambio en nuestro futuro.
Mi caligrafía infantil me hizo sonrojarme y crear una sonrisa en mi rostro muy a pesar de las lágrimas que mis ojos amenazaban con expulsar

"Quizá, no pasaré los 30 después de todo, Pato…"

No puedo darle una bofetada a aquella chiquilla que lo escribió, pero puedo sentir el dolor en el fondo de mi garganta que eso provocó. Ahora, tal vez escogería una combinación diferente de palabras. Con un poco de consideración, suavizaría el golpe, lo haría un poco divertido.

Pero ese no es el punto. Lo cierto es que la chiquilla tenía razón.
Previó sus acciones y me condujo finalmente a esa simple frase.


-Sí, tenemos que darnos prisa, después de todo.-

3 comentarios:

Cami dijo...

Cada día es un día más y un día menos. Pero a las buenas personas, nos espera algo bueno (o les espera jeje)

Morrigan. dijo...

Nos* Cami, Nos espera :)

*Hedwig* dijo...

Pato...sin-cabeza?

Me alegra no ser la única que anda encontrando viejos papeles, y también de no ser la única que intenta no llorar luego de leerlos.

Te queda mucho por delante, no importa cuanto tiempo dispongamos, sino lo que hagamos con el.

Como siempre, me alegra leerte.