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sábado, julio 24, 2010

Nota al margen

Al parecer una parte de mi olvidó la manía de anotar en pequeños pedazos de papel aquellas cosas que ciertas personas se negaron a escuchar. Si me esfuerzo, algunas veces puedo recordarme escribiendo aún más. Pero la mayor parte se pierde en la oscuridad.

Hace un par de días encontré un pedazo de papel custodiado por un pequeño listón. Puedo recuperar el momento en que lo guardé en aquel cajón, el momento en que lo encerré tras aquella cinta, incluso el momento en el que lo doblaba. Pero como agua entre los dedos, lo que escribí en aquella superficie se escapa de mí.

No pude hasta hace unos minutos, reunir el valor de leer aquella nota, que con tanto cariño mi pasado me mandó, aquí al presente... esperando hacer un cambio en nuestro futuro.
Mi caligrafía infantil me hizo sonrojarme y crear una sonrisa en mi rostro muy a pesar de las lágrimas que mis ojos amenazaban con expulsar

"Quizá, no pasaré los 30 después de todo, Pato…"

No puedo darle una bofetada a aquella chiquilla que lo escribió, pero puedo sentir el dolor en el fondo de mi garganta que eso provocó. Ahora, tal vez escogería una combinación diferente de palabras. Con un poco de consideración, suavizaría el golpe, lo haría un poco divertido.

Pero ese no es el punto. Lo cierto es que la chiquilla tenía razón.
Previó sus acciones y me condujo finalmente a esa simple frase.


-Sí, tenemos que darnos prisa, después de todo.-

miércoles, noviembre 11, 2009

¿y qué tal si después devoro mi brazo?

11 de Noviembre...

8 años...

¿Lo haré? aún no lo sé... y eso es precisamente lo que me aterra.

El tiempo es un medio en extremo engañoso; fluye y no puedes detenerlo de ninguna forma... quedan los recuerdos como fotografías de que que fue y te permite soñar con lo que pudo haber sido.
Me siento realmente cómoda en este momento, se que puedo tomar una gran taza de mi chocolate preferido, ver mi película favorita y envolverme en los brazos de la persona a la que mas quiero. Los pequeños placeres que disfrutamos en este tiempo, en esta realidad. Bien podría pasar mis días, encerrada en una oficina, viviendo sola en un apartamento modesto con la modesta compañía de mi soledad. Podría estar en algún otro universo, junto con una hermana que no existe, deleitándome con los detalles que mi madre pudiera tener. Pero no lo estoy.

Estoy atascada aquí en un lugar que a momentos se me antoja increíblemente bello y perfecto... al igual que dolorosamente frágil. Soy feliz, río, disfruto en la misma medida puedo enojarme, deprimirme y frustrarme y frustrarme por estar frustrada de esta vida que es en realidad bastante buena. Odio mi egoísmo y me causa repugnancia mi avaricia... al mismo tiempo me causa grandes satisfacción el saber que me esfuerzo por conseguir más... y me asusta pensar que va a llegar el momento en que me conformaré y todo irá cuesta abajo de nuevo.

No tengo miedo de pasar por eso, una tal vez dos veces más... es más bien una especie de aburrimiento, de desprecio hacia la rutina en la que irremediablemente caeré, si sigo pensando así...

Mi impulsividad, ejemplificada en estos cuantos párrafos, es el principal problema... Me desagrada? si, muchísimo... pero al mismo tiempo es útil, pues de lo contrario no estaría aquí... viviendo, viviendo realmente...

¿Lo haré?  No lo sé. Pero en este momento... realmente espero que no.

miércoles, noviembre 12, 2008

Creo que...

Y no fue un buen día, después de todo...

Al final, voy a tener que esperar por ti, mientras puedo despedirme de todo lo demás que existe aquí y desprenderme de las pelusas que se pegan a mi.
Después de todo, no importa cuanto te ame, por que nada va a cambiar.

E inexplicablemente estoy feliz, de lo que ha pasado, de lo que no pasó, de lo que dices algún día pasará y por lo que tengo que esperar. Me tendrás rendida agotada de una vida, pero dócil y feliz.

Entonces te esperare, hasta que vuelvas a mi misma dimensión y no dudes más sobre escapar; mientras te pido tu opinión y niegas con la cabeza y me regalas esa sonrisa que me hace soñar, que me hace velar.

No lograrás hacerme olvidar, de todos los cuerpos que en el armario escondimos, no me harás olvidar de todas las promesas que ese día nos hicimos... No me harás olvidar el por que de pronto no puedo escuchar a nadie más, ni mucho menos por que dejé de desear.

Creo que podría esperar.

J. Jesús Fez Jiménez - Muñeco articulado

martes, noviembre 11, 2008

Más cosas mías que no quiero ya.

Y no fue.
Pero sigo aquí...

Vomitándole a la vida y dándole la espalda a la ventana, para que el aire no alborote mi cabello, ni toque mis ideas...
Mintiéndole al retrato en la pared, por que me observa como si yo fuera la culpable de que él sea sólo una fotografía más.
Cambiándole el esmalte a los marcos para que no se aburra y pensando que puedo seguir aquí, juntos, para mirar a la vecina ponerse tirantes transparentes.
Quiéreme, es lo único que no le puedo decir.
Quiéreme como yo te quiero a ti...

Y estoy esperando a que el color se adueñe de las paredes de mi casa y terminen por empujarme hacia la salida de mi vida, donde te puedo esperar en el umbral.
Y me quedan 9 años de esto?... Qué felicidad, qué felicidad...

sábado, noviembre 01, 2008

Lo más simple... (Una nota que bien no pertenece a este blog, ni a mi.)

Escribo porque un nudo amenaza con destrozarme la garganta si no lo grito al vacío, porque sin sentido soy vulnerable y pienso en ti... Te escribo por que decírtelo me encanta, pero escribirlo me fascina.

Y es que no encuentro una cosa que sea más difícil que el amor. Podemos vivir con él, o de él toda la vida... pero disfrutarlo es una experiencia que parecería que nunca se repetirá.
Me gusta creer que así como es complejo en su forma y difícil en su comprensión, es simple como un abrazo o una caricia... que si no se tiene cuidado puede ser confundido con una ilusión.

Es mi razón y lo he dicho, vivir una vida con clichés y bellas palabras, no puedo pedir más que eso. Pero cuando mis dedos rozan tu piel y siento el pulso de tu corazón bajo la piel de tu pecho, cuando te abrazo, sólo quiero fundirme en ti. Muero por sentir tus labios contra los mios y probar tu sabor.

Deseo susurrarte al oído que te amo, que me cuesta estar sin ti, que me duele. Mirarte y vivir y finalmente morir en tus ojos, donde todo termina y renace para mi. Oler tu cabello y sostener tu mano en el atardecer...
Quiero estar contigo... y nada más. Te quiero a ti.
Por eso ahora mismo y en contra de mis convicciones, el amor es lo más simple y bello que pueda sentir.

Te amo... y te extraño.

domingo, agosto 31, 2008

Sigo contando historias...

Que cada vez me dan menos ganas de publicar...
Todas y cada una forman parte de una historia en común que es [más o menos] la principal razón de por que ya no las lee todo mundo.

Estoy empezando una historia que dejé hace mucho, por miedo. Una historia que le prometí a alguien y que nunca le cumplí. Al menos no hasta ahora... Trataré de hacer mi mejor esfuerzo por seguir con las pequeñas quejas en forma de escritos aquí, pero me enfocaré más en entregarle la historia que le prometí hace tiempo a alguien muy especial.
Y aunque estoy muy asustada de volver a tomar el proyecto, por miedo a decepcionarlo también me emociona saber como terminará y saber si puede agradarle siquiera al personaje principal.

Nada más para que no me salga mucho de lo que ya tenía escrito, la historia trata en sí de esto:
Hay un adulto joven y una chica, distancia en muchas formas entre ellos, misterio y rencores, y aunque no se conocen en un principio sus vidas quedarán ligadas eternamente, hasta la muerte?...

En realidad no es nada del otro mundo. Aunque yo lo deseé, seguramente alguien ya pensó en eso antes, pero no deja de ser completamente mio. Si alguien llega a ayudarme realmente con la historia no le restaré el crédito que se merece.
Por el momento eso es todo, pero espero no dejar de escribir aquí.
Saludos!